
Los jugadores de élite no tienen suficiente con hacernos ver cada fin de semana lo malos que somos los amateurs. Por si te quedaba alguna duda, a ver si eres capaz de hacer alguno de los malabares del vídeo.

Hace algún tiempo escribía una nota titulada Algo pasa con Adams. Pues bien, finalmente pasó.
Se acaba de confirmar que TaylorMade ha comprado Adams Golf por 70 millones de dólares (unos 53 millones de euros) en una operación que ha supuesto pagar un prima sobre la cotización de la acción de más menos un 70% desde que Adams anunciara que “buscaba alternativas” el pasado mes de enero.
La salida del antiguo CEO de Adams hace apenas unas semanas rumbo a Callaway, puso a algunos en la pista de que podría ser finalmente Callaway la que se llevara el gato al agua, aunque finalmente no ha sido así (la mayoría seguimos viendo a Callaway en una posición más de “comprable que de compradora”).
Sea como fuere, lo que está claro es que la todopoderosa (cada vez más se está ganando dicho apelativo) Adidas-TaylorMade Golf ha incorporado en los últimos tiempos a empresas de la calidad de Ashword o Adams Golf para seguir creciendo.
La pregunta ahora es que va a pasar con Adams y con su pequeño diamante en bruto (los putters Yes! que compraron a principios de 2011).
Es de suponer -y seguro que casi todo el mundo estará conmigo- que Taylor va a empezar a dar brillo (y mucho) a Yes!. No en vano una de las pequeñas espinas clavadas de TaylorMade es el segmento de los putters que nunca terminaron de arrancar bajo la marca Rossa. Me huele por tanto, a que obviamente habrá algún intento importante de ganar cuota de mercado en putters vía Yes! y que el músculo comercial de TaylorMade va a poner “en órbita” dicha marca de putters.
En cuanto a Adams, tengo más dudas. Es innegable -al menos para mi- que los palos de golf Adams son una maravilla. Y no sólo los híbridos, que son los que más fama tienen (merecidamente todo sea dicho) En cualquier caso creo que ahora se abren tres alternativas para Adams Golf:
1. Adams sigue como “marca independiente” pero con el nada despreciable apoyo comercial y de marketing de TaylorMade. Podría ser.
2. Adams se convierte en la marca “premium” de TaylorMade. Algo así como XXIO y Cleveland. A esta opción le daría pocas probabilidades la verdad.
3. Adams queda reducida al segmento de palos de iniciación. Hay que tener en cuenta que TaylorMade no tiene actividad en este área (algo que por ejemplo si hace Callaway a través de la marca Top Flite). Gozar del prestigio que tiene la marca Adams para vender sets de iniciación económicos podría ser una nueva y rentable fuente de ingresos.
Desde luego que si me tuviera que jugar una comida con alguien apostaría por la tercera opción. Aunque ya aviso que mis artes adivinatorias son bastante escasas, todo sea dicho.
El tiempo nos sacará de dudas.

Hace unos días leía que Donald Trump acaba de adquirir ni más ni menos que el ya mítico Doral Resort de Miami. Además lo ha hecho a precio de ganga. Así al menos parece cuando comparamos los 150 millones de dólares que ha pagado Trump con los 501 millones que pagó en 2007 CNL Hotels & Resorts .Y es que los chicos listos de Morgan Stanley también pierden dinero de vez en cuando (CNL es subsidiaria de Morgan). Pero bueno, eso es otra película…
Obviamente hay que tener en cuenta que la situación de bancarrota en la que desde febrero del año pasado andaba el complejo ha favorecido la operación, pero no ha dejado de sorprenderme comprobar una vez más que, en estos tiempos que corren, en todos lados “cuecen habas”.
En cualquier caso me ha dado por echar un ojo a la web del resort para cotillear un poco y de paso ver como se está cotizando jugar una vuelta en el Blue Monster. Esta es su tabla de precios:

En realidad está dentro de lo previsible. Pagar 18$ por hoyo en temporada alta o algo más de 11$ en temporada baja en un campo de golf icónico a algunos les parecerá mucho y a otros no tanto. El valor de estas cosas siempre es bastante subjetivo.
Sin embargo, he seguido buceando en la página y me he encontrado con la siguiente oferta.

Estos precios son sin impuestos pero aún así, 3 días en Doral entre mayo y octubre por 189$/día me parece muy razonable.
Lástima que me pille un poco a trasmano.

Al igual que casi todo en esta vida, las marcas de golf van y vienen, suben y bajan, y en definitiva están -como todo hijo de vecino- expuestas al devenir del mercado. Por ejemplo, muchos recordaréis que hace unos cuantos años no tener un wedge Ben Hogan era excusa suficiente para convertirse en una especie de paria social en lo que a golf se refiere. Pero como digo, las cosas no suelen permanecer estables…
Me acabo de enterar de que Callaway Golf ha vendido precisamente la otrora deseada marca Ben Hogan. Cierto es que para el caso que la hacían lo mejor era venderla. Es más, si somos sinceros lo único que quería Callaway cuando compró en 2003 la marca Ben Hogan era tener Top Flite que estaba incluida en el “paquete”. En cualquier caso, supongo que aprovechando los cambios “estructurales” que está acometiendo la marca, han decidido dejar de apostar por Ben Hogan (lo habían hecho alguna vez?) y centrarse en otros asuntos.
Lo más curioso de todo es que no es la primera vez que la marca tropieza con la misma piedra, pues ya su fundador Ely Callaway (que todo sea dicho, si se levantara de la tumba volvería a caerse en ella al ver como está el mercado del material de golf) compró los derechos de la marca Bobby Jones aunque finalmente volvió a ser recuperada por los herederos del susodicho Jones.
La verdad es que desconocía totalmente la pasión de Fredrik Jacobson por el surf. Sin embargo tanto le gusta al jugador “montar” olas, que acaba de recibir un regalo de Callaway -su patrocinador- para conmemorar su victoria en el Travelers Championship del año pasado.
Como ves en la imagen se trata de una tabla customizada gracias a la que siempre recordará su primera victoria en el PGA.
Los fans de Scotty Cameron o mejor dicho de sus putters, no tienen reparos en llegar a gastarse auténticas fortunas en alguna de las obras del gurú.
Lo que ves en estas imágenes es alguno de los muchos putters que Scotty realiza y que suelen ser vendidos en alguna de sus convenciones internacionales de coleccionistas.
Rory McIlroy acaba de recibir un regalo que no muchos deben tener. Se trata de un juego de wedges de Titleist bañados en oro y que conmemoran su victoria en el US Open de 2011.